UEB Derivados Ciro Redondo: La caña es mucho más que azúcar

La reina de los campos quiere volver a regir, a fin de que Cuba pueda recuperar su programa de derivados, una fortaleza de la economía nacional y de su cartera de exportaciones

Por Sonia Castillo Cabreja

La caña de azúcar es una fuente muy rica e inagotable de derivados, por eso se le considera la reina de los campos; es una fortaleza de la economía nacional y de su cartera de exportaciones. Genera alimento humano y animal; alcoholes, miel, urea bagacillo, torula, además de los bioestimulantes fitomás E y M,  que solo son primicias de las potencialidades de esta industria.

Héctor Michel Hernández Gracia, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Ciro Redondo, en Ciego de Ávila, explicó a Opciones que “la torula en polvo sirve para hacer el núcleo proteico de la alimentación porcina, Labiofam la utiliza para medios de cultivos y otros productos, y es la base fundamental de los fitomás E y M, bioestimulantes foliar y radicular de la caña y otras 20 siembras que favorecen los procesos de germinación, crecimiento y desarrollo de las plantas.

“Se le ha vendido a las empresas de la agricultura para suministrar al plátano de cualquier variedad, al frijol, al maíz, al tomate, entre otros, y los resultados más notorios se han evidenciado en los granos por el aumento de los rendimientos en gran parte de Ciego de Ávila. Nuestra UEB distribuye hasta Guantánamo y el Instituto Cubano de Investigaciones de la Caña de Azúcar (Icidca) hasta Sancti Spíritus”, informó el directivo.

“La UEB central azucarero produce azúcar y mieles finales, y también genera electricidad para el Sistema Electroenergético Nacional (SEN). Dichas mieles finales tienen todavía un alto contenido de sacarosa, aprovechable en la producción de torula, un alimento animal que aporta entre 45 %  y 50 % de proteína; en cambio la soya, entre  30 % y  40 %”, argumentó Héctor Michel.

“El Icidca produce el fitomás desde 2008, y Ciro comenzó en 2014, a partir de la hidrólisis (ruptura) de la torula seca; esta es una levadura, una bacteria que al hidrolizarse se descompone en aminoácidos y son suministrados a las plantas. Hacemos la hidrólisis ácida de la torula en dos reactores y la enriquecemos con componentes NPK (nitrógeno, fósforo y potasio). El Fitomás M solo lo produce el Icidca, se aplica 45 días o un mes antes de la cosecha para acelerar la maduración de la caña hasta que alcanza el punto máximo de sacarosa.

“La presentación de la torula seca es en sacos multicapas de 25 kilogramos y la del Fitomás en bidones plásticos de 20 litros; la tapa y el tapón los hacía Cepil, y en este momento estamos instalando una nueva máquina de procedencia china, al igual que la que hace los bidones, para hacerlos nosotros mismos”, aseveró.

Incrementar los volúmenes de producción   

Hernández Gracia recordó que las fábricas de torula construidas en los primeros años de la Revolución respondieron a la inexistencia en nuestro país de una fuente de proteína animal y a la necesidad de incrementar los volúmenes de producción de carne porcina, avícola y vacuna. “Estas fábricas eran tres: en Ciego de Ávila, la Primero de enero;  Venezuela y la nuestra, que fue la primera en Cuba y en Latinoamérica.

“La industria avileña comenzó su construcción en 1962, y su producción en 1965, con tecnología francesa y austríaca, entre otras. De todas, solo quedan tres produciendo, y Ciro Redondo es la única que produce la torula seca, más difícil de obtener por la tecnología, que incluye un horno donde secamos la torula en crema, proceso que necesita más combustible, energía eléctrica y personal especializado. Pasamos trabajo, pero la hacemos. Tenemos un movimiento muy fuerte de innovadores y racionalizadores.

“La torula en crema se comercializa en forma mayorista y el cliente tiene que traer las pipas; nosotros la almacenamos en tanques. Para una tonelada de torula seca, se necesitan 5,4 toneladas de torula en crema. Para el 2018 tenemos un plan que supera las 2 000 toneladas  de torula total”, concluyó Hernández Gracia.(Opciones)